
Nuevas Generaciones de Álava ha presentado esta mañana varias alegaciones en la Subdelegación del Gobierno para mostrar su rechazo al proyecto de Red de Alta Tensión frente la “oídos sordos” del Alcalde. La presidenta de Nuevas Generaciones de Álava, Silvia García, ha evidenciado de esta manera la “absoluta oposición” de los jóvenes populares al proyecto de línea eléctrica Vitoria-Castejón por el “impacto ambiental irreversible” sobre el valioso medio ecológico y paisajístico de los Montes de Vitoria y la Comarca de la Montaña Alavesa.
“Mientras todos los alaveses y vitorianos, además de la mayoría de los partidos políticos estamos movilizados en contra de un proyecto que atenta contra uno de los tesoros naturales más importantes de nuestro territorio, el PSE-EE, con el Alcalde a la cabeza, ha demostrado su parálisis y oídos sordos a las demandas para cambiar el trazado”, ha criticado García.
La presidenta de los jóvenes populares ha criticado la “nula conciencia medioambiental” de los socialistas, sobre todo, de Patxi Lazcoz, que se ha resistido “de forma reiterada” a presentar alegaciones a un proyecto que supone “auténtico ataque” a nuestro patrimonio. “En el Congreso, en la Diputación foral de Álava y en el Ayuntamiento de Vitoria los socialistas se han quedado solos en la defensa de un proyecto que no cuestionamos por su necesidad, pero sí por su trazado”, ha insistido, al tiempo que ha confiado en que el informe negativo sobre el trazado del Ayuntamiento de Vitoria, “la propia institución que dirige”, le “obligue ahora” a presentar alegaciones.
Además, ha exigido a los socialistas que convenzan al Ministerio de Medio Ambiente “a utilizar los corredores de infraestructuras y servicios existentes, evitando en todo caso cualquier afección a los espacios naturales próximos a dichos corredores”.
Según ha recordado la presidenta del NNGG de Álava, la construcción del tendido propuesto – con torres de de 42 y 46 metros de altura y entre 15-16 m de anchura- “entraría en conflicto” con la ordenación de usos del suelos y con la planificación territorial vigentes en Álava y, por tanto, rompería con la estrategia diseñada para la conservación y protección de la naturaleza, la biodiversidad, los hábitats de especies protegidas y el paisaje del medio rural. “Toda esta zona ha quedado protegida de grandes infraestructuras que pudieran afectar a su alto grado de naturalidad, propiciado por el racional y respetuoso manejo del territorio, llevado a cabo desde antiguo por sus habitantes y por una política de planificación territorial respetuosa”, ha concluido.