EGK [eus] :: Gaur Prentsan :: Jóvenes con una media de edad de 20 años se convierten en
eu | cas | en | fr

Notic. de Gipuzkoa 2011-02-13

Pertenecen a familias estructuradas y no encajan en los recursos de baja exigencia

La falta de empleo y de acceso a una vivienda genera un nuevo perfil de exclusión "que todavía es recuperable"

Donostia. Gipuzkoa registra un "aumento notable" de jóvenes con una media de edad de 20 años que, por efecto del desempleo y la falta de expectativas, están con un pie y medio dentro del colectivo de personas sin hogar. Es una generación que con un trabajo "podría ser perfectamente recuperable", una generación que "se está perdiendo".

Así lo constatan aterpes y comedores sociales. Se trata de un perfil de usuario diferente. Son chavales "autóctonos", algunos emancipados de los centros de menores por los que pasaron en su día, aunque la mayor parte jóvenes alejados de sus familias por diversos motivos.

El resultado de todo ello es que actualmente se encuentran en la calle, haciendo uso de recursos de baja exigencia. Lo anómalo de la nueva situación es que no presentan un alto grado de desestructuración, por lo que no encajan en los recursos sociales habilitados tradicionalmente para el colectivo de personas que vive en la calle. "No quieren entrar porque no se ven reflejados en ese tipo de proyectos de tanta contención", sostiene José Emilio Lafuente, secretario general de Cáritas.

Por regla general, no presentan las secuelas del ámbito de la exclusión social. En una situación laboral más normalizada, estarían trabajando, o compartiendo piso con sus compañeros. Desde el Aterpe de Donostia alertan de que estos jóvenes, si cogen rutina de calle, es cuestión de tiempo que acaben en una situación irreparable de exclusión. "La vida a la intemperie deteriora muchísimo, y la situación en los próximos años podría ser mucho peor", alerta Lafuente.

nuevos perfiles La falta de empleo y de acceso a una vivienda está generando estos nuevos perfiles. Se trata, dicen, de un sector de la juventud que "se va quedando". Ante este emergente fenómeno, desde Cáritas lanzan un mensaje multidireccional. "Interpelamos a la Administración, a la sociedad y a las entidades que trabajan en el tercer sector. Siempre hemos dicho que ante las pobrezas emergentes la pobreza es cambiante, y tenemos que ser sensibles ante estas nuevas situaciones que estamos conociendo", alertan.

Los educadores también se muestran convencidos de que "con un empleo" podría salir del atolladero, aunque sea con trabajos poco cualificados. "Dentro de este colectivo, también se incluyen muchos inmigrantes que ya han alcanzando la mayoría de edad. Si hacemos nada, tenemos una juventud que se nos va", insisten desde Cáritas.

Todo ello coincide, tal y como publicaba ayer este periódico, con la falta de cursos de formación que vienen constatando los colectivos sociales desde que arrancó el año, debido al periodo de transición que conlleva la transferencia a Euskadi de las políticas activas de empleo.

Desde la entidad humanitaria solicitan a la Administración "una dimensión concreta adjudicada a estos casos. Estamos hablando de jóvenes que se quedan en la calle, y hay que darles prioridad. Se trata de un caso de discriminación positiva por aquello de la urgencia. No es lo mismo un joven que esté en paro pero tenga su cobertura familiar a que otro que esté viniendo a comedores sociales. Las políticas activas de empleo tienen que tener cláusulas sociales para que estos jóvenes no se vean abocados a la exclusión".

Con más de 40.000 personas en paro en el territorio, y una tasa de desempleo juvenil en torno al 30%, comienza a emerger este colectivo que camina por la cuerda floja. El sistema de protección doméstico les ha fallado, y los chavales han comenzado a acudir a los centros de baja exigencia. "El arma fundamental para trabajar con ellos tiene que ser un piso, pero junto a ello uno empleo, porque estas personas sin hacer nada no pueden salir adelante. Somos la primera ventanilla a la que llegan. Aquí lo vemos claramente. En cierto modo, les habrá fallado la familia, pero estamos hablando de personas muy recuperables", detallan.

Se ha constatado que también presentan sus "consumos", pero están a tiempo de salir de la situación en la que se encuentran. "Todavía estamos a tiempo. Vemos que son chavales muy recuperables, pero siempre que existan recursos adaptados a ellos. Además, en los albergues estos chavales pueden encontrar un ambiente muy insano. Los referentes cercanos que tienen en los centros de baja exigencia no son buenos, porque están empezando a compartir un estilo de vida con personas que está muy deterioradas", resaltan.


UTZI ZURE IRUZKINA
Izena
E-maila
Zure e-maila ez da argitaratuko.

Diru-laguntzailea

Eusko Jaurlaritza - Gobierno Vasco
Creative Commons License
EGK.ORG is licensed under a Creative Commons License